"Pensaba que sería más difícil pero ha sido el año con las mejores notas de mi vida"

Estudiar un año académico en el extranjero puede suponer para el alumno un desarrollo de su autonomía y el descubrimiento de sus capacidades e intereses de cara a su futuro profesional. Este es el objetivo del “Transition Year”, un programa dentro del sistema educativo irlandés, que equivale al último curso de ESO en España, y que ofrecemos dentro de nuestras estancias en prestigiosas escuelas de Irlanda, uno de los mejores países para aprender inglés.

Guillermo Ginebreda, de 15 años, ha vivido esta enriquecedora experiencia el pasado curso y, ahora ya instalado de nuevo en Barcelona, comparte en una entrevista su valoración del curso en Dundalk Grammar School, uno de los centros escolares más antiguos de la ciudad. Si deseas ver el vídeo en castellano tan solo tienes que activar los subtítulos.

¿Por qué decidiste estudiar en Irlanda todo un año?

La decisión de irme a hacer un curso fuera para aprender inglés fue de mi hermano mayor, ya que él se fue a estudiar un año en los EE.UU. y vio que se le hacía muy difícil acostumbrarse a vivir el día a día en inglés. Entonces convenció a mis padres para enviarme a estudiar un año en el extranjero.

Ahora que ya has finalizado el curso, ¿cuál es tu valoración del “Transition Year?

Este curso que he realizado en Irlanda es un curso que se llama curso de transición, porque te permite probar todas las diferentes opciones para escoger las asignaturas para quinto, que seria primero de bachillerato aquí, para que así puedas seleccionar aquellas que más te gusten o que más interés tengas. Este curso me ha resultado muy útil porque te sirve para informarte o hacerte ver cuales son tus posibilidades o las opciones que tienes para estudiar el siguiente año.

¿Qué asignaturas has escogido?

Allí había decidido hacer física, química, dibujo técnico y economía pero aquí, en España, el sistema es un poco diferente. En Irlanda tienen lo que se llama “Leaving Certificate”, que es un examen que depende de las materias que has escogido. Aquí te dan unas materias ya predeterminadas y, por ello, he escogido el itinerario tecnológico porque es el que más se parece a las asignaturas que yo había escogido en un principio.

Además de la selección de materias, ¿qué otras diferencias encuentras respecto al sistema educativo español?

Los horarios de la escuela, que empezaban antes y también acababan antes. Además los descansos entremedio son más cortos, y en mi opinión es mucho mejor ya que no pierdes tanto tiempo entre clases y creo que no es necesario que haya tanto tiempo, por ejemplo, para comer.

El “Transition Year” también incluye prácticas laborales, ¿dónde las realizaste?

Las hice en dos cafés diferentes de la ciudad y la última en una compañía de arquitectos, donde aprendí como se trabaja en una empresa y los diferentes departamentos que la conforman: producción, innovación, ideas...

¿Estás satisfecho con los resultados académicos?

Pensaba que sería más difícil estudiar todo en otro idioma pero al final creo que ha sido el año con las mejores notas de mi vida, puede ser que sea porque los profesores te ayudan mucho, porque eres extranjero, están mucho por ti y te dedican mucho más tiempo que a otros alumnos, lo que es mejor para ti.

¿Cómo es la vida en Irlanda? ¿Notaste mucha diferencia?

La gran diferencia que veo es el clima, que es diferente pero al final te acabas acostumbrando y la lluvia, el viento, el frío, no es un dilema, al menos para mi no lo fue, me acostumbré rápido. Sí que las personas se comportan diferente, por ejemplo, una persona allí aunque no la conozcas de nada, de repente te saluda y te empieza a explicar su vida, algo que aquí no pasaría casi nunca.

¿Dónde vivías durante tu estancia?

En la semana, de lunes a viernes, vivía en la escuela, en un edificio más pequeño donde están los dormitorios, la zona para comer, y donde vive la gente que tiene su casa lejos de la escuela o que es extranjera, que se queda a estudiar un año allí o más. Y los fines de semana vivía con una familia de acogida, eran muy simpáticos, no podía pedir más.

¿Echabas de menos muchas cosas?

Sí que encuentras a faltar la familia, amigos... pero allí también haces amigos muy rápido, la gente es muy amable, se preocupan mucho por ti y te acostumbras rápido.

¿Cómo ha sido la vuelta a casa?

Personalmente me volvería a ir de nuevo, sobre todo porque me gusta más el sistema educativo que tienen, los profesores también te explican de otra manera las cosas... Pero la vuelta tampoco ha estado tan mal, vuelves a estar con la familia, amigos y todo aquello que podría extrañar.

No descartas, por tanto, volver a estudiar fuera en un futuro...

Sí, definitivamente, después de acabar la universidad me gustaría irme a otro país a acabar de estudiar o a hacer un máster.

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Foto: Dundalk Grammar School, creada en 1739.